miércoles, 16 de febrero de 2011

Confesiones

Han pasado casi tres meses desde la creación de este blog y por fin me decido a escribirme. Digo escribirme porque este "Sobre el fútbol y la vida" pretende recolectar mis reflexiones sobre fútbol, enfundadas en la camiseta todavía sudada del momento (todavía no histórico).

Durante el mundial de Francia de 1998 me dediqué a anotar en una libreta mis impresiones de los partidos. Pasados los años, la lectura de esos "pensamientos automáticos" sobre el fútbol que estaba vi-viendo me proporciona una oportunidad única de comprobar la evolución de mi visión del fútbol y de despojar a mis recuerdos de las manipulaciones del tiempo. De algo así quiero que me valga lo escrito en este blog, en el que me gustaría mantener una cierta constancia (se me antoja de difícil cumplimiento).

El momento actual del fútbol (y de mi vida) me resulta apasionante. El Barça de Guardiola ha mostrado durante la primera mitad de la temporada 2010-2011 un nivel de juego superior al realizado durante la temporada 2008-2009 en la que consiguió Liga, Copa y Champions. La contundencia ofensiva, el dominio del juego combinativo y la belleza de su fútbol están llevando al Barça a ser considerado (por propios y extraños) el "mejor equipo de la historia". La filosofía de fútbol del F.C. Barcelona que comenzó a modelarse a imagen del Ajax campeón en los años 70 se ha materializado en un equipo que ofrece un fútbol como nunca se ha visto y cuya ejecución sobre el terreno de juego está condiciona a una complejidad de factores técnicos, tácticos, físicos y psicológicos tal, que su mantenimiento en el tiempo se me antoja muy difícil. Hoy hemos podido ver en el Emirates Stadium de Londres la cara b de un modelo de fútbol que exige jugar a un máximo de intensidad física-mental, donde la especulación pasa factura y no cabe guardar la ropa.

Ficha técnica

Arsenal FC: Szczesny; Eboué, Koscielny, Djorou, Clichy; Song (Arshavin, 68’), Wilshere; Walcott (Bendtner, 76’), Cesc, Nasri y Van Persie.

FC Barcelona: Víctor Valdés; Dani Alves, Piqué, Abidal, Maxwell; Sergio Busquets, Xavi, Iniesta (Adriano, 89’); Pedro, Messi y Villa (Keita, 68’).

Arbitro: Nicola Rizzoli (Italia). Mostró tarjetas amarillas a Song, Nasri y Van Persie por parte ‘gunner’ y a Iniesta y Piqué en el Barca.

Goles: 0-1 (26’) Servicio de Piqué a Messi y éste conecta con Villa, quien gana la partida a Koscielny y bate a Szczesny. 1-1 (78’). Pase de Clichy a Van Persie, quien se interna y sorprende a Valdés por su palo. 2-1 (83’) Contraataque de Nasri, quien recorta y asiste a Arshavin para que éste bata a Valdés.

Incidencias: 60.000 espectadores en el Emirates Stadium.

El Barcelona ha perdido 2 a 1 frente al Arsenal en el partido de ida de la eliminatoria de octavos de final de la Champions, tras ir venciendo 0-1 y con la sensación de partido idónea para haber conseguido sentenciar el pase a cuartos. El pasado fin de semana, tras los viajes de los internacionales a distintos partidos amistosos durante la semana, el Barça empató en el campo del Sporting de Gijón tras 16 victorias consecutivas en Liga. Lo que suponía era producto del cansancio por los temidos viajes con las selecciones y de la cómoda distancia con el Real Madrid (7 puntos antes del partido, 5 tras la jornada) pienso, a la vista del partido de hoy, que se debe más a una situación de cansancio físico relacionada con el tipo de microciclo que atraviesa el equipo dentro de su preparación.

Ha resultado evidente la falta de frescura de Xavi y de Iniesta, junto a un Messi sorprendentemente poco acertado en aquellas jugadas donde nunca falla. Ante una defensa adelantada del Arsenal se ha abusado de pases horizontales y de una mal entendida circulación "proteccionista" del balón. No he entendido tampoco la posición de Busquets (extraño en un jugador con unos conocimientos tácticos fuera de lo normal) que ha desatendido el carril central del ataque del Arsenal y ha elegido mal las posiciones de seguridad desde donde ayudar a las coberturas, lo que ha originado demasiadas situaciones de contragolpe del equipo inglés.

La vuelta de esta eliminatoria es en tres semanas, tiempo más que suficiente para reencontrarse con el tono físico adecuado y remontar la eliminatoria ante un rival que permite muchas jugadas de gol. Sin embargo, el equipo ha mostrado hoy la grieta anímica por la que podrían escaparse los títulos y la exaltación definitiva de este modelo. ¿Qué dirá Mourinho mañana?. Pero de "eso otro" ya hablaremos otro día.